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Proclamación de la II República

Después de la dimisión de Primo de Rivera, el nuevo gobierno del general Berenguer pretendió volver a la situación anterior a 1923, restablecer la Constitución de 1876 y el sistema político de la Restauración. Pero la descomposición de los partidos dinásticos y la unión de la oposición republicana, nacionalista y socialista contra la monarquía lo impidió. El 17 de agosto de 1930, los diferentes partidos republicanos y regionalistas acordaron el Pacto de San Sebastián en el que se fijaron como objetivo impulsar una insurrección armada de carácter popular y revolucionario para derrocar a la monarquía, instaurar la República y solucionar la autonomía catalana en unas futuras Cortes constituyentes. Con este fin nombraron un Comité Ejecutivo que coordinaría todos los trabajos.

Aunque el movimiento revolucionario fracasó porque el 12 de diciembre un conato de pronunciamiento militar en Jaca fue sofocado ---fusilaron a los promotores: el capitán Fermín Galán y sus oficiales--- y la huelga general no se convocó, la suerte de la monarquía estaba echada. En las elecciones municipales del 12 de abril de 1931 triunfaron las candidaturas republicanas y socialistas en las capitales de provincia (en 41 de 50) y en las grandes ciudades industriales.

El 14 de abril Alfonso XIII abandona España al mismo tiempo que el Comité Ejecutivo del Pacto de San Sebastián proclama la Segunda República. Alcalá Zamora preside interinamente, hasta diciembre, un Gobierno provisional que prepara las elecciones generales para Cortes constituyentes (28 de junio), a la vez que inicia un programa de reformas sobre los seculares problemas de la sociedad y la economía españolas.

El Gobierno, basado en el Pacto de San Sebastián, estaba compuesto por la Derecha Liberal Republicana, los republicanos de izquierda, los republicanos radicales, el PSOE (socialistas), los nacionalistas catalanes y los republicanos galleguistas. Quedaron fuera la derecha monárquica, los nacionalistas vascos y el obrerismo revolucionario anarquista y comunista.

Problemas de la II República

A pesar de su corta duración, los problemas a los que se enfrentó la República fueron muchos, complejos, de vieja raíz y difícil solución y la llevarían al fracaso ya que no se pudieron solucionar satisfactoriamente para todos los ciudadanos. En los escasos años que duró el régimen, hubo de enfrentarse al omnímodo poder de la Iglesia y a un ejército conservador, habituado a intervenir en la vida política. Intentó solucionar una estructura de la propiedad agraria que oprimía a los jornaleros y atrasaba la modernización del campo. Atendió las demandas de autogobierno de los movimientos nacionalistas catalán y vasco. Y, con una amplia y avanzada legislación social, intentó mejorar las condiciones laborales de la clase obrera.

CUESTIONES

  1. ¿Qué proceso desembocó en la proclamación de la república?
  2. ¿Qué fue el Pacto de San Sebastián? ¿Qué consecuencias tuvo?
  3. ¿Qué etapas hubo en la República? ¿Qué partidos gobernaron en cada una?
  4. ¿Qué problemas pretendieron solucionar?

FUENTES HISTÓRICAS. Caída de la monarquía de Alfonso XIII

Analiza las declaraciones que realizó el rey Alfonso XIII al diario ABC:

  • ¿A qué elecciones se refiere? ¿Qué resultados hubo que motivaron las palabras «no tengo hoy el amor de mi pueblo»?
  • ¿A qué derechos no renuncia? ¿Qué consecuencias tuvo esta decisión durante las décadas actuales e, incluso, la actualidad?
  • ¿Qué decisión toma el rey tras las elecciones? ¿Con qué palabras la justifica?